Azabache

Bordados de azabache en el traje de Llanisca ( Asturias)

ORIGEN
Es una roca sedimentaria. Variedad del lignito (carbón de piedra) muy compacta procedente de la carbonización de grandes plantas vegetales que han permanecido unos 60 millones de años a gran presión y sin contacto con el aire. Es un producto orgánico, carbón bituminoso que puede pulirse.
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Los romanos lo denominaban como “succinium nigrum” y la consideraban como una variedad del ámbar.
Su nombre actual procede del árabe “az-zabág” que derivó al castellano “azabaje” y posteriormente “azabache”. Desde el árabe pasó al gallego con el nombre de “acebiche” y “acibeche”, al aragonés con “azabaya”, al asturiano con “azebache” y al catalán como “átzabeja” y “açabais”.

HISTORIA

Parece que el uso del azabache ya era frecuente en el paleolítico superior. Egipcios, prerromanos, etruscos y cartagineses también utilizaban esta piedra con la que realizaban fundamentalmente adornos y abalorios, botones de trajes de ceremonias y fiestas, una joyería muy típica en la que se encontraban como piezas básicas los camafeos y tallas de pequeñas figuras y esculturas.

En la Edad de Piedra fue muy usado en centro Europa y especialmente en Alemania y Francia, de donde pasó a Inglaterra. En España se conserva una pieza única en un museo de Ibiza. En la civilización castreña del sur de Galicia se han encontrado abundantes piezas procedentes de los siglos IV a I a.C.

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En Asturias una gran cuenta de azabache fue hallada entre el ajuar funerario de un dolmen del Monte Areo (Carreño), construido entre el IV y III milenio a. de C.
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Contrariamente a lo ocurrido en otras zonas, en Villaviciosa continúa con fuerza la vocación, la tradición artesana.
Hubo y hay profesionales dedicados al azabache , carbón petrificado hace unos sesenta millones de años, transformado en una variedad de lignito de color negro intenso, brillante, frágil y susceptible de ser pulido, precisándose mucha paciencia y habilidad para trabajarlo.
Su extracción ha sido una de las actividades económicas más características de Villaviciosa, base de una industria artesana y artística de alcance universal. «Este mineral adquiere carta de naturaleza en Les Mariñes [La Marina, desde el alto del Infanzón a Tazones], uno de los pocos sitios en que se extrae históricamente, destacando por su calidad y brillo especiales. El mineral trajo consigo el artesano, que llenó el Camino de Santiago, durante la Edad Media, de reliquias de Oro Negro, y sigue siendo mucho más que un recuerdo. Del subsuelo de Les Mariñes aún brotan vetas rotas…» (Lluis Portal). Esta comarca natural de Villaviciosa ofrece el mejor azabache del mundo en opinión del experto Valentín Monte Carreño, pues aunque otras zonas del planeta poseen también esta preciada gema, no es de la misma calidad por ser mate; se han descubierto yacimientos en Oles —que según el Catastro del Marqués de la Ensenada era el más importante de los tres existentes en Asturias, logrando su mayor auge en el siglo XVIII—, Villaverde, Careñes, Quintes, Quintueles, Castiello y Argüero.
El artículo El azabache de Manuel Díez González, publicado en la revista Cubera, nos ilustra, entre otras cosas, sobre la elaboración: «Se parte el trozo de mineral y se perfila la figura a trabajar con una navaja. Para perforar se usa la barrena y un torno movido a cordel. Se pulimenta con piedra de grano, luego se frota con una piel untada con una pasta hecha en casa a base de carbón vegetal. Finalmente, se pule por medio de hilos».
Los objetos eran variados: de tipo religioso (cruces, imágenes de Santiago, rosarios…), propios de los tiempos de las peregrinaciones a Compostela, así como gargantillas, pendientes, medallones, tinteros, abalorios…, con mención especial para las ciguas , amuletos a los que se atribuye la virtud de alejar el mal de ojo en los niños, en forma de bolas o manos pequeñitas —que se representaban cerradas, con el dedo pulgar asomado entre el índice y el corazón— para colocar en sus muñecas; eran mal vistas por la Inquisición, por lo que se enmascaraban reduciendo a la mínima expresión el tamaño de las manos y superponiéndoles figuras de vírgenes y santos.
«Señal del arraigo que tuvo la industria del azabache en Villaviciosa, y como gremio organizado, se fundó en Quintueles la Cofradía de Nuestra Señora del Rosario, en el año 1604. Sostenían el culto con un quiñón del azabache extraído. Mientras duró la explotación del azabache, tuvo gran repercusión económica en las parroquias, las cuales sufrieron las consecuencias de que se fuera abandonando, en el último tercio del siglo XVII, su explotación» (M. Díez González.).
Anualmente, entre el 8 de septiembre y fines de ese mes, se desarrollan las Jornadas sobre Azabache de Villaviciosa , organizadas por ACEBACHE (Asociación para el Desarrollo de la Azabachería) y TURCOVI (Turismo Rural de la Comarca de la Sidra), con un programa que incluye un concurso-exposición, un curso/escuela de azabachería y el homenaje a gentes vinculadas a tal actividad.
Este viejo oficio, que vive hoy nuevos momentos de esplendor, ha sabido conjugar con fortuna la producción tradicional con las nuevas formas.
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En Santiago de Compostela se desarrolló, desde los albores del siglo XI, una especial forma de labrar el azabache que desembocó en una típica joyería de plata que aún hoy perdura. El asentamiento de los artesanos que la trabajaban en un gremio (en 1410 aparece documentada la cofradía de azabacheros) y en un lugar determinado hizo nacer la Azabachería, calle fundamental por donde desde siempre entran los peregrinos para abrazar al Apóstol. Este gremio fue muy reconocido por el cumplimiento de estrictas normas de calidad, por la excelencia del material utilizado y por la maestría de su trabajo. Actualmente son muchos los artesanos que aún lo siguen trabajando.

Durante siglos, los papas prohibieron la venta y la bendición de piezas elaboradas con azabache fuera de Santiago de Compostela, por lo que su comercialización quedaba restringida a esta ciudad y más concretamente a esta calle. A este hecho se sumaron también las guerras, enfermedades y hambrunas habidas a partir del siglo XIII y las duras condiciones que encontraron los peregrinos en su viaje a Compostela, impuestas por las leyes y controles de Felipe II, lo que provocó que las peregrinaciones a la ciudad mermaran considerablemente y el uso del azabache disminuyese en gran medida.

Mientras en España el uso del azabache tenía razones mágicas, religiosas o sentimentales, en Inglaterra se le dio un sentido más frívolo, sobre todo a partir del siglo XVIII: era labrado utilizando los símbolos de siempre: la paloma, el nudo infinito, la serpiente, la mano extendida, las manos juntas, la serpiente, Cupido y las manos juntas, pero también en forma de botones, abalorios, elementos de ornamentación para los vestidos y la composición de joyería, especialmente para guardar luto. Al ser un material muy ligero, se hacían largos pendientes con piezas finamente talladas, que en ocasiones se combinaban con nácar.

Durante el siglo XIX, con la extracción de mineral en los acantilados de Yorkshire y Whitby, isu utilización como elemento para el luto se vio ampliamente impulsada. La reina Isabel I de Inglaterra volvió a ponerlo de moda ya que, después de enviudar usó, durante 40 años, ropajes adornados con elementos de azabache. En 1861 muere el príncipe Alberto: la corte de la reina Victoria obliga a un estricto protocolo de luto haciéndose indispensable, de esta forma, el uso del azabache.

En 1870 ya se contabilizaban en Inglaterra casi 1500 personas trabajando este mineral de una forma que recuerda el sistema de fabricación en serie. Torneadores, montadores de collares, pulidores, talladores, escultores, grabadores y joyeros eran algunos de los oficios en auge. Diez años más tarde los ingleses, aburridos de tanto luto, comienzan a abandonar el color negro, produciéndose con ello el declive en el uso del negro mineral.

Desde principios del siglo XX artesanos compostelanos, especialmente D. Enrique Mayer, vuelven a ponerlo de moda aplicándolo a su típica joyería de plata con azabache, en la que se respeta y al mismo tiempo actualiza los diseños tradicionales. Se comienza a mezclarlo tímidamente con coral y turquesa y se inicia la aplicación de pequeños adornos de oro al conjunto de plata. Los particulares diseños hace que muchos de los visitantes que acuden a Santiago de Compostela se lleven como recuerdo una de esas típicas piezas de joyería que tanta admiración despierta en otros lugares.

El amuleto tradicional en azabache, desde la época de los romanos, era la “higa” o “figa” con forma de puño cerrado con el dedo pulgar colocado entre el dedo índice y el dedo mayor. Existen documentos árabes que hablan de las figas de azabache que se le colgaban a los niños al cuello para librarlos del mal de ojo, algunas con forma de mano abierta. En el siglo XIII los reyes y nobles la utilizaban a diario, estando su uso totalmente prohibido a los moriscos. Santa Teresa decía que “le afligía que su confesor le obligara a utilizar la higa”.

USOS

Se puede tallar y tornear perfectamente y al abrillantar se logra un brillo muy intenso. Debido a que se trabaja con faciliudad y se pulimenta bien, ha sido empleada para efectuar objetos tallados, cuentas colgantes y joyeria funeraria. Se utiliza muy poco en la joyeria moderna, por su escasez.

PROPIEDADES

Desde muy antiguo filósofos, científicos, médicos, magos y curanderos, como Aristóteles, Dioscórides, Plinio, Santo Tomás de Aquino y San Isidoro de Sevilla atribuían al azabache propiedades terapéuticas (cura las cataratas, las infecciones del ojo y de las muelas) y mágicas (entre las que destacan el señalar la presencia del demonio y la virginidad) prevenir contra el mal de ojo, las falsas alabanzas, las maldiciones y las malas lenguas y adivinar el futuro).

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A pesar de todas las dificultades y escasez del azabache, en Asturias hay artesanos y joyeros que presentan hermosos trabajos en joyas y adornos, así como para los bordados del tradicional traje asturiano de fiesta  ” de llanisca”.

En las fotos se pueden ver: las entradas actuales de las minas, y algunas piezas, asi como el traje de llanisca, bordado con azabache.

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AZABACHE

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5 respuestas a Azabache

  1. marlenis dijo:

    deseo mas informacion sobre los accesorios elaborados en azabache ,soy fanatica de esa linda piedra. gracias.

  2. moraima Vazquez Mora dijo:

    Como podria comprar una pieza de joyeria de azabache de Asturia?

  3. moraima Vazquez Mora dijo:

    Muy interesante la historia del azabache, me gustaria saber todo lo relasionado con el mismo.

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