Leyenda del roble y el tilo

 

Siguiendo con los árboles en esta sección obligada.
 
 
 

Leyenda del Roble y el Tilo

Cuenta Ovidio que Júpiter, cansado del néctar y la ambrosía del Olimpo y también un poco harto de escuchar a todas horas la lira de Orfeo, decidió darse un paseo por la Tierra. Total, que tomó la apariencia de un pobre vagabundo y empezó a pedir asilo y comida en las casas que fue encontrando, pero nada, nadie le atendió. Por fin llegó a una humilde choza, la más pobre de las que había encontrado. Era de un matrimonio de edad avanzada. El matrimonio no sólo le dio cobijo al dios, que no sabían que era un dios, sino que pusieron ante él todo cuanto tenían: aceitunas, unos rábanos, una col……

Entonces les contó que él era Júpiter y que como agradecimiento les concedería todo cuanto quisieran. La petición de la pareja fue esta: "No consientas que ninguno de los dos quede solo ni un día: concédenos morir juntos".

…Y pasó el tiempo, y un buen día la pareja, ya muy viejecita estaba recordando la felicidad de su vida, el amor que siempre se tuvieron, cada uno se dio cuenta de que el otro se iba llenando de hojas; después una corteza los cubrió. Apenas tuvo tiempo él de decirle: "Adiós, querida compañera, y gracias por tu amor…" porque nada más salir estas palabras de sus labios los dos se transformaron en árboles, pero ya estaban juntos para la eternidad, porque el roble y el tilo tenían un solo tronco.

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2 respuestas a Leyenda del roble y el tilo

  1. tomás dijo:

    Alguien me podría explicar por qué eligieron el roble y el tilo como especies en las que se convierten Filemón y Baucis ? Gracias.

    • Reinaastur dijo:

      Espero que esta respuesta te ayude:

      Filemón y Baucis fue un matrimonio de la mitología griega, conocidos por ser los únicos que permitieron entrar a su casa a los dioses Zeus y Hermes disfrazados de mortales.

      Filemón era un viejo y pobre campesino que vivía en la ciudad de Frigia con su esposa Baucis. Un día, Zeus y Hermes, tras un viaje disfrazados de mortales, llegaron a Frigia, donde pidieron a sus habitantes un lugar para pasar la noche. Tras la negativa de todos ellos, sólo Filemón y Baucis les permitieron entrar a su humilde cabaña. Tras servir comida y vino a sus invitados, Baucis notó que a pesar de llenar varias veces los vasos de los visitantes, la jarra de vino estaba aún llena, de lo que dedujo que aquellos foráneos eran en realidad dioses. Pensando que la humilde comida servida no era digna de tales invitados, Filemón decidió ofrecerles el ganso que guardaban en casa. Pero cuando el campesino se acercó al ave, el animal corrió hacia el regazo de Zeus, quien aseguró que no era necesario tal sacrificio, pues debían marcharse. El dios avisó al matrimonio que iba a destruir la ciudad y a todos aquellos que les habían negado la entrada. Les dijo que deberían subir a lo alto de la montaña con él, y no darse la vuelta hasta llegar a la cima. Ya allí, la pareja vio su ciudad destruida por una inundación.

      Sin embargo, Zeus había salvado su cabaña, que posteriormente fue convertida en templo. Cuando Zeus les ofreció un deseo, el matrimonio pidió ser sacedotes del santuario y estar unidos para siempre, muriendo uno al mismo tiempo que el otro. Tras su muerte, Zeus los convirtió en árboles que se inclinaban uno hacia el otro: Filemón en roble y Baucis en tilo.

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