Monologo/ Los videoclubes

Los Videoclubes

 

(del Club de la Comedia)

¿No echan de menos cuando en su barrio había cinco videoclubs? Ahora cada vez hay menos… Se han convertido en un lugar de culto… Hace nada podías permitirte el lujo de amenazar al dueño con cambiarte, como en el banco:
– Pues en el videoclub de Juli, el Julliwood, dan bolsa y no me obligan a rebobinar la cinta.

Ahora, eso sí, quedan pocos, pero siempre están llenos. A mí me encanta ir, porque alquilar una película es a veces una aventura más grande que la propia película. Nada más entrar comienza el suspense: ¿cómo sé yo si he visto Impacto Inminente o Impacto Total? ¿O era Instinto Total? ¿O Instinto Inminente? Así es que miras la publicidad, pero no te aclaras mucho: “¡De los actores de Titanic!” Pero a ti no te suena ninguno. “Bueno, serán de los primeros que se ahogan…”

Y después de seis horas de elección, te llevas Impacto Fatal, que en la sinopsis ponía: “Peggy O’Callahan… – entre paréntesis Sigourney Weaver – se ve atrapada en una red de violencia, sexo y chantajes”. Y cuando llegas a casa y la pones… ¡Coño, otra vez la del helicóptero, es la quinta vez que la alquilo!

Así que yo recomiendo que, ante la duda, se le pregunte al empleado del videoclub. Porque ese tío es tu Garci particular. El mío tiene un nombre, Juli y un apellido: “el del videoclub”

Bueno, pues Juli “el del videoclub” es un profesional del ocio. ¡Qué teorías tiene! Por ejemplo, para él Acción es igual a Calidad. Le dices:
– La estrategia del caracol… ¿es buena?
– Es muy lenta, no tiene acción, sólo tienes que fijarte en el título… Coge Rambo V, que tiene mucha acción, matan más gente que en la cuatro…

Una cosa bien distinta pasa cuando vas al videoclub y sabes la película que quieres alquilar. A medida que te vas acercando al videoclub te entra una angustia vital… “A ver si me la van a coger, a ver si me la van a coger…” Y el tramo final lo haces corriendo.

Llegas jadeando, directo a las novedades: Misión Imposible 2, alquilada. Misión Imposible 2, alquilada. Misión Imposible 2, alquilada…
– ¡Juli “el del videoclub”! ¿No queda Misión Imposible 2?
– No, pero tengo La salchicha peleona, obra maestra, tiene mucha acción.
– No, es que a mí el cine de salchichas no me gusta…
– Pues Misión Imposible 2 la tienen que devolver esta tarde. Pero llévate La salchicha peleona, que está teniendo mucha salida, llévatela hombre, llévatela. ¡Que te la lleves, te digo!

Una cosa tengo que decir: como al del videoclub se le meta en la cabeza que te lleves una película… ¡Te la acabas llevando! ¡Vamos, como que me llevé La salchicha peleona!

Por cierto, si escoger una película cuesta… ¡No te digo devolverla…! Dime cómo devuelves la película y te diré cuánto tiempo la has tenido en casa. Si el “devolvedor” enseña la cinta desde la acera de enfrente, así, como vacilando, abre la puerta y dice:
– ¡Buenas tardes a todos! ¡Aquí la traigo! ¡Y rebobinadita!
Y la deja en el mostrador, y encima se queja…
– Y hace un poco de rayita, ¿eh?.
Eso es que la ha entregado en el día.

Pero cuando llevas una semana de retraso… es como atracar un banco. Dejas a un colega en la puerta con el motor en marcha. Entras como El Coyote, de puntillas… tin, tin, tin… con el cuello subido, lanzas la película como una granada y sales volando. ¡Si no pago las multas de tráfico, voy a pagar las multas del videoclub!

Hablando de devolver películas… ¡Qué corte pasó el otro día un colega mío! Le llamó el de su videoclub y le dijo:
– Oiga, usted se casó y se fue a Cancún, ¿no?
– Pues sí…
– Y tiene una colchoneta con forma de huevo frito, ¿no?
– Sííí…
– Es que en vez de devolverme la película me ha dejado el vídeo del viaje de novios.

Ha sido el más alquilado de la semana. Si tuviese otra película me daría igual, pero La salchicha peleona tiene mucha salida…

Aunque para pasar corte, alquilar una porno. Para empezar, las tienen en un cuartito aparte, separado con una cortina o con unas puertas del oeste, como diciendo: “los guarros aparte”.

Te asomas, ves a un tío dentro, y como te da corte dices: “bueno, cuando salga, voy yo”. Y cuando entras, vuelve el suspense: ¡a ver qué criterio sigues! Porque estas sinopsis, todavía dan menos pistas: “Unas chicas muy dispuestas se hacen cargo de un garaje de lavado. A partir de ahora los vehículos de sus clientes van a estar mucho más brillantes por delante y por detrás”.

Y no vas a preguntar a Juli “el del videoclub” porque te dirá: “Ésa es buena, tiene mucha acción”.

Mis favoritas son las parodias de películas normales. Allí está la versión porno de Falcon Crest: “Falocrest”. Y “Aquellos maravillosos anos”, “Pene de muerte”, “Tetanic”. Pero la mejor es la parodia de E.T. : Me-Ter. Es igual que E.T. sólo que la bicicleta no tiene sillín, y en vez del dedo se le enciende otra cosa. El tío en vez de decir: “Mi caasaaa…” dice “Mi coosaaa…”

Yo elegí “La guarra de las galaxias”. Pero lo peor es el momento de pagar. Porque yo me he forjado una reputación seria ante Juli “el del videoclub”, cogiendo películas filosóficas suecas, y ahora me ve cogiendo una peli de suecas sin más, y no es lo mismo.

Así que cogí “El retorno de Jedi” “El imperio contraataca” y “La guarra de las galaxias” y me hice el bobo:
– Voy a ver la trilogía.

 

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