Monologo/ La canción del verano

La canción del verano

 

 

(del Club de la Comedia)

La gente se cree que la unificación de España la hicieron los Reyes Católicos. ¡Qué error más craso! La unificación de España la está consiguiendo King África. Me explico: tú entras en un bar y ves que aquello está que arde:
– Pues el Príncipe se tendrá que casar con quien le toque… y punto.
– Tío, tú eres gilipollas, el Príncipe que se case con quien le dé la gana.
Y el otro:
– ¡Eso! ¿Y si le da por casarse con Aramis Fuster? ¡A ver cómo metes esa cabeza en un sello!

Y cuando parece que se van a atizar, de repente suena: “¡¡¡Boooooooomba!!!” Y fin de la discusión… Todo el mundo bailando. Vamos, yo estoy seguro de que de repente suena en el Congreso “Bailarrrr, bailarrrrr, bailarrrr” y hasta Arzalluz y Mayor Oreja se ponen a hacer el peruano.

Yo creo que las canciones del verano tienen tanto éxito porque con el verano se reblandecen las cabezas y aguantamos un tipo de canciones que no soportaríamos en otra época del año. Ponte tú a cantar la Macarena en Semana Santa. Es que no pega: “Dale a tu cuerpo alegría nazareno, eiiii nazareno ¡¡¡amén!!!”

La verdad es que con todos los cerebros reblandecidos es muy fácil hacer una canción del verano, sólo hay que cumplir cinco reglas. La primera es coger una palabra cualquiera y repetirla muchas veces…. “Chocolate, chocolate, chocolate, chocolate choco pum… de canela, de canela, de canela de ca pum” No me negarán que esto es fácil. Porque, digo yo: ¿cuánto se puede tardar en escribir “El chiringuito, el chiringuito, el chiringuito, el chiringuito…”? A lo mejor en el primer “chiringuito” tardas seis horas… Pero después la cosa va rodada.

Bueno, y si encima no se entiende lo que dices, éxito seguro… “Uka, chaka, uka, uka, uka, chaka….” O la de El Puma: “Numerán, numerán, viva la numeración…” ¡Pues vale! O esa otra que dice: “Guachi meri counson, chupi pa’ ti, chupi pa’ mí… ¡Sopa de caracol!” ¿Chupi pa’ ti, chupi pa’ mí? Esto tiene que ser un sesenta y nueve. Sesenta y nueve… Ahora entiendo por qué El Puma dice “viva la numeración”… ¡El muy guarro!

Y, hablando de El Puma, la segunda regla: Una buena canción del verano tiene que tener animal: el tiburón, el gorila, los pajaritos… la lambada. ¡Sí, la lambada! Vale, la lambada no es un animal, pero bailándola te ponías hecho un burro. Y, además… la lambada en el título tiene la letra “b” que esto es otra cosa que ayuda mucho a que la canción sea un éxito: el cumBo, el mamBo, el BimBó, la BamBa, la BomBa… El Venao, todas con “B”.

La regla número tres: Tiene que tener baile. Pero ¡Cuidado! Como la gente con el calor está medio atontá y tiene la cabeza fofa, los bailes tienen que estar muy bien explicados: “Izquierda, izquierda, derecha, derecha, delante, detrás, un, dos, tres” ¡Toma ya! Y Nacho Duato matándose a hacer coreografías para esto. O esta otra: “Una mané en la orejé y la otra mané en la rodillé de tu compañeré” Y luego dicen: “… que lo baile, que lo baile…” Pero, ¿cómo lo voy a bailar si parece el Gernika?

Claro, que para baile, el de la Macarena, que hasta Clinton lo utilizó en su campaña electoral… Aunque yo creo que la Macarena no triunfó por el baile, sino por el grito “¡Aaaaá!” Ese grito sacaba el garrulo que todos llevamos dentro, fue un regreso a Atapuerca. El grito de la Macarena se convirtió en un mantra. ¿Se acuerdan de aquella época? La gente se miraba y hacía “¡Aaaaá!” Ricos y pobres se miraban y “¡Aaaaá!” Monica Lewinsky entraba en el despacho oval y… “¡Aaaaá!”. Yo es que soy fan de Monica Lewinsky, me gusta todo lo que hace…

Y la quinta regla es que suena a todas horas por la radio… Que pongas la emisoria que pongas no se oiga otra cosa, que parece que han dado un golpe de estado. Otra forma de comprobar que ésa es la canción del verano es pillarle mucha manía y luego sorprenderte a ti mismo tarareándola mientras estás… yo que sé, operando a un paciente. La enfermera te dice:
– ¡Doctor, que se nos va! ¿Qué piensa hacer?
– ¿Yo? “Baila, baila, bailando va, baila, baila, bailando ¡eh!”

Pero, sobre todo, la canción del verano tiene que ser en castellano. Porque Georgie Dann, que es francés, canta en castellano. Rafaella Carrá, que es italiana, canta en castellano. Y King África, ¿qué es…? ¿De dónde coño es King África? Bueno, da igual, pero canta en castellano…

Si es que el idioma lo pone a huevo. ¿A ver en qué otro idioma rima calor con amor, playa con toalla y orilla con sombrilla? En ninguno. Por ejemplo, playa en noruego es fiordo. ¿A ver quién tiene cojones de rimar fiordo con toalla?

 

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