AIDA DE LA FUENTE PENAOS.

Queriendo conplementar un poco más la historia de Aida ( siempre me gusta contrastar las historias) encuentro  cantidad de referencias, a su edad , su afiliación o ideario político etc. las diferencias producto de la idealización y maquillaje de toda heroina no merman lo sucedido ni la personalidad de esta mujer, no importa si tenia 19 o 16 años si retrocedemos en el tiempo los años de entonces no son los de ahora, unos dicen que murió en su lugar de lucha otros que fué fusilada.. ….en fin reproduciré lo que a mi parecer es más verosimil  y dejemos a los poetas el resto.

 

Aida de la Fuente Penaos, conocida también como Aida Lafuente, nacida en León el 25 de febrero de 1915, fue una activista comunista –aunque algunos intenten reinventarla como anarquista libertaria española– que entregó heroicamente su vida durante la fracasada intentona revolucionaria contra la República burguesa de 1931, que tuvo lugar en octubre de 1934, principalmente en Oviedo. En las hagiografías de la revolución de 1934 ha sido rebautizada como La Libertaria y como La Rosa Roja; tales hagiografías pretenden además, falseando su edad, convertirla en una niña de 15 o 16 años cuando murió con las armas en la mano, siendo así que en octubre de 1934 era una joven dirigente de las Juventudes Comunistas que había cumplido los 19 años ya en febrero (le faltaban cuatro meses para cumplir los 20), como dejó demostrado de manera irrefutable José Ramón Gómez Fouz, al publicar en su libro Clandestinos (página 241) el facsímil de la partida de nacimiento de Aida de la Fuente, en la calle Catalinas número diez de León.

 

Partida de nacimiento de Aida de la Fuente

«Ministerio de Justicia. Registros civiles. Serie AD nº 174803. Certificación literal de inscripción de nacimiento. Registro civil de León. Provincia de León. El asiento al margen reseñado (sección 1ª, tomo 55, folio 273) literalmente dice así: «Al margen: número 273. AIDA DE LA FUENTE PENAOS. Al centro: En la ciudad de León a las nueve del día veintisiete de febrero de mil novecientos quince ante el Sr. D. Fausto García, Juez Municipal de la misma, y D. Enrique Zotes, Secretario, comparece D. Gustavo de la Fuente, natural de Valladolid, término municipal de id., provincia de id., mayor de edad, estado casado y domiciliado en León, con cédula personal número 157, con objeto de inscribir en este Registro civil el nacimiento de una niña y como padre de la misma declaró: Que dicha niña nació en esta ciudad calle de Catalinas número diez a las doce de la mañana del día veinticinco del actual: que es hija legítima del declarante y de su esposa Jesusa Penaos, natural de esta ciudad, casados y mayores de edad; nieta por línea paterna de Mariano de la Fuente, natural de Palencia, viudo, y de Pascuala González, natural de Pedrosa del Rey, difunta; y por línea materna de Jau Penaos, natural de Astorga y de Juana del Barrio, natural de Palazuelo de Bedija, Valladolid, casados y mayores de edad. Y que a la expresada niña se le ha de poner por nombre AIDA. Todo lo cual presenciaron los testigos mayores de edad D. Froilán Blanco, natural de León, término de id., Provincia de León, domiciliado en id., y D. Anastasio González, natural de Noceda, término de id., provincia de León, domiciliado en León. Leída íntegramente este acta a las personas que deban suscribirla, e invitadas a que la leyeran por si lo deseaban, se estampó en ella el sello de este registro y la firma el Sr. Juez y los comparecientes, de que yo, Secretario, certifico. Siguen las firmas.» El presente testimonio concuerda bien y fielmente con su original al que me remito en caso necesario. Certifica: según consta de la página registral reseñada al margen, el oficial, Don Gonzalo Gutiérrez.»

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Hija de Gustavo de la Fuente, pintor de carteles y decorados para el Teatro Campoamor, y de Jesusa Penaos. Formada políticamente en una familia de comunistas (su padre había sido fundador del Partido Comunista en Oviedo, y sus hermanos militaban en las Juventudes), Aida era una figura conocida en el movimiento juvenil de Oviedo en 1934. Sus compañeros la recuerdan como una excelente pegadora de carteles.
El testimonio de Alejandro Valdés la sitúa los días 7 y 8 colaborando en el hospital como enfermera. Otros autores hablan de su labor en la organización de las cocinas colectivas que se montaron en la periferia de Oviedo para abastecer a los combatientes, a los que se llevaba comida y café a la primera línea.
Durante la ofensiva del ejército el día 13 de octubre, Aida actúa como enlace entre el Comité Revolucionario de Oviedo y los grupos que se sostienen en el oeste de la ciudad.

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El 13 de octubre de 1934 == ( Recogido de Wikipedia )

El [[13 de octubre]] de [[1934]], el mismo día en el que los que se habían alzado contra la [[Segunda República Española|II República Española]] incendiaron y destruyeron la [[Universidad de Oviedo]], considerada principal institución reproductora de la odiada ideología republicano burguesa contra la que luchaban, Aida actúa como enlace entre el [[Comité Revolucionario de Oviedo]] y los grupos que controlaban el oeste de la ciudad, en plena actuación del ejército de la República para sofocar la revolución. Aida Lafuente perdió la vida en las inmediaciones de la iglesia de [[San Pedro de los Arcos]] de Oviedo, en pleno enfrentamiento con la 21ª Compañía comandada por el teniente coronel republicano [[Juan Yagüe]]. Estaba intentando frenar, casi en solitario, mediante una ametralladora situada en la cota de San Pedro de los Arcos, el avance del ejército (tropas de la Legión conducidas por el General [[Francisco Franco]]) en su definitiva neutralización de la [[Revolución de 1934]].

Existían dos nidos de ametralladora, el primero fue silenciado por las tropas de la compañía número 24. La segunda ametralladora, la de Aida, logró detenerlos varias horas. El teniente coronel Juan Yagüe ordena en ese momento al comandante de los escuadrones de sables avanzar hacia el terreno comprendido entre la actual avenida de los monumentos y la iglesia de San Pedro, de esta forma deja entre dos fuegos la posición que estaba siendo defendida por Aida, la 23ª compañía de la Legión progresa a su vez y, con la ayuda de la Caballería, penetra en la cota, a pesar de los disparos que siguen saliendo de la ametralladora, la 21ª compañía avanza por la zona de la estación del norte y llega también a la posición de Aida, encontrándola muerta junto con otros combatientes, el resto de los compañeros se repliega hacia la zona de [[La Argañosa]], perdiendo la posición. Según relatos de la época se la encontró con un vestido manchado de pólvora con un compañero, también muerto, al lado suyo. El cadáver de Aida de la Fuente fue encontrado en la fosa común que se cavó junto a una tapia de la iglesia de San Pedro de Los Arcos.

 

++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++ Ahora otra versión más pormenorizada++++++++++++++

Una más, simplemente.
Hija de Gustavo de la Fuente, pintor de carteles y decorados para el Teatro Campoamor, y de Jesusa Penaos. Formada políticamente en una familia de comunistas (su padre había sido fundador del Partido Comunista en Oviedo, y sus hermanos militaban en las Juventudes), Aida era una figura conocida en el movimiento juvenil de Oviedo en 1934. Sus compañeros la recuerdan como una excelente pegadora de carteles.
El testimonio de Alejandro Valdés la sitúa los días 7 y 8 colaborando en el hospital como enfermera. Otros autores hablan de su labor en la organización de las cocinas colectivas que se montaron en la periferia de Oviedo para abastecer a los combatientes, a los que se llevaba comida y café a la primera línea.
Durante la ofensiva del ejército el día 13 de octubre, Aida actúa como enlace entre el Comité Revolucionario de Oviedo y los grupos que se sostienen en el oeste de la ciudad.
Habla Juan Ambou, que se retira junto con un grupo de milicianos hacia el Depósito de Máquinas ante la ofensiva de los legionarios:
”La escena fue en el Puente de La Argañosa por debajo del cual corre el tren hacia el Depósito y hacia Trubia… “Aida”, grito. “Juan”, contesta ella. Venía con Ramón García Roza, veterano comunista que había sido secretario general del Regional.
-Traemos estas octavillas del Comité Revolucionario (del Segundo Comité se entiende) para vosotros.
Ramón García Roza nos dijo:
-Vuelvo a ver qué dice el Comité.
-Infórmales de que la Estación del Norte va a caer. Que esperamos en el Depósito –a Aida le digo-: Tú no vayas a San Pedro (a entregar las octavillas) porque hemos visto las fuerzas del Tercio. No son fantasmas.
Iba desarmada.
Después de frases animosas y de fuertes abrazos nos despedimos…
Ya no la volvimos a ver. Enviamos enlaces. Respuesta: En San Pedro está el enemigo… Habíamos estado con Aida al mediodía. Eran las cuatro de la tarde.”
El cadáver de Aida de la Fuente fue encontrado en la fosa colectiva que se cavó junto a una tapia de la iglesia de San Pedro de Los Arcos.
La versión difundida más ampliamente entonces, y qué recogieron, novelándola, la mayoría de los cronistas, surge del testimonia transmitido a la revista “Estampa” por el legionario Torrecilla, que sitúa a Aida de la Fuente en la iglesia de San Pedro de Los Arcos disparando con una ametralladora contra los legionarios que avanzan hasta la posición.
Habla Torrecilla:
”Nos mató con intervalo de unos segundos, a dos sargentos. Debía de tirar muy bien… Cuando recibimos la orden de entrar al cuerpo a cuerpo, no quedaban ya en la puerta más que otros dos revolucionarios y ella. Poco después cayeron los otros dos. En este momento, cuando yo, seguido de dos legionarios había avanzado hasta casi tocarla y le gritaba: “¡Ríndete!”, ella me dio un golpe muy fuerte con una barra que llevaba en la mano derecha y me derribó. Mis compañeros tropezaron conmigo y cayeron también. Entonces, aunque estaba medio aturdido por el golpe, vi que ella se había sacado una pistola del pecho. Iba a disparar… Pero yo fui más rápido en disparar la mía, y cayó… Iba toda vestida de rojo, y era guapa. Después lo he sentido…”*****************************************++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++**************************

 

Pero el descubrimiento de lo que había pasado con los últimos defensores de San Pedro de Los Arcos sería la información que culminaría la investigación que le costó la vida a Luis de Sirval.
En su cuaderno de notas, escritas a lápiz, se podían leer las cuatro siguientes líneas para un artículo que nunca fue escrito:
”Daída Peña (probablemente por el segundo apellido de Aida: Penaos), 16 años, la fusiló el Teniente Dimitri Ivan Ivanov.
Iglesia de San Pedro.
Fusilaron 7 en seguida.”
Esta nota escueta, que motivó la muerte de Sirval a manos de Ivanov, enterado de que un legionario le había proporcionado este informe, corresponde con la versión obtenida por Alfonso Camín en los barrios del Naranco, y con la versión que ofrece Juan Ambou. Ambas parecen estar confirmadas por los trece impactos que Matilde de la Torre vio en el vestido de Aida que le fue mostrado por unos vecinos que lo habían recogido.
Trece tiros, no uno de pistola como sugiere el Sargento Torrecilla. Un fusilamiento, y no una muerte en combate, siguiendo lo que parece ser práctica habitual de legionarios y regulares ante los revolucionarios detenidos los días 12 y 13 en los barrios de Oviedo.
Y junto de Aida, siete compañeros más.
Juan Ambou cuenta:
”Los supimos después. Aida y doce más resistieron con las armas para proteger la retirada del grueso de las fuerzas revolucionarias… Murieron dos. Otros fueron heridos. Todos los que quedaron con vida fueron puestos contra el paredón de la iglesia, más bien del cementerio… Entre ellos Aida… Fueron ejecutados y enterrados en una fosa común… Desnudaron el cadáver de nuestra heroína. Buscaban, al decir del asesino Dimitri Ivan Ivanov, oficial del Tercio, documentos… Nada hallaron… Las prendas agujereadas por las balas y tintas de sangre fueron rescatadas por unos vecinos, las lavaron y las entregaron a la madre de Aida.”
Publicado en el Tomo VIII de la Historia General de Asturias (1978). Octubre 1934. 2ª parte: La caída, recogido por Paco Ignacio Taibo II.

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Y hasta aquí la historia de Aida sea la que sea fué una  heroina, un mito, un ejemplo, una revolucionaria, y la razón que eligieron para  enaltecer una lucha; que para unos fue una rebelión y para otros una gesta heroica. Su nombre fué glorificado por soldados que militaron en su batallón,calles y parques que llevan su nombre, canciones y poemas de los más afamados autores.

Dejo a la inteligencia del lector la elección de sus conclusiones. 

Foto de Aida                                                                      Monumento a Aida en Oviedo 

aida d la fuente   aida la fuente

 

 

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